Friday, June 8, 2007

En la ciudad

Es la primera de tres entregas, un relato de la vida real....

La tarde era sombría y sin deseos de seguir siendo de día, El tipo llevaba un saco de arroz vacío como ropero en el que guardaba lo que necesitaba además de un perro al lado, su fiel compañero que no descansaba de seguirlo y dormir con él cuando se quedaba en algún lugar de la gran ciudad, el cuadro perfecto del vago callejero que espera comida y misericordia de otras personas para poder sobrevivir, algo más fácil no puede haber.

Se escucharon gritos desde un lado, el vago amenazó con romper una vidrio si no le dan comida puesto que estaba armado con su voluntad de exigir y esperaba respuestas afirmativas. Las quejas no esperaron y el alboroto termino en nada cuando camino unos pasos más y halló otra persona a quien atosigar con lamentos y suplicas de ayudar.
–Dios, papá porque me haces esto, tengo hambre y me tratan así, tienes que hacer algo- gritaba en medio de la calle
–tengo hambre papá quiero comer- repetía sin cansancio, los gestos imitaban a un desesperado hombre que no cabía en su ser por la falta de comprensión, cuadro exacto a un desquiciado y neurótico hombre abandonado por la sociedad.

Ahí salieron tres hombre y lo redujeron en dos minutos
- no vuelvas vago que te botaremos otra vez
Era un vago común y corriente de los que se ven en las calles alrededor de cerro habitado por centenares de casas de color. Pero no todos los del mismo aspecto tienen el mismo sentido de estar así. Pantera, según algunas personas, tenía una personalidad amable con todos; aun lo veían colaborar en una esquina, cargaba carretas con plátanos y sacaba algo para su bolsillo, pero se sabía que el trago también era su compañero, ese es otro asunto. Siempre con la casaca azul gastada, tenía una gorra vieja y zapatos pelados en la punta. Era casi reconocible por cualquiera. Una mañana lo ven pasar mientras acababa de dar una muestra de carga y una obesa señora señala que además del raído traje y de tener pinta terrible también tiene animo de molestar a esta hora.

– Ese tipo es rico, se hizo pasar por muerto ante unos tipos - gruñe la señora- los cerró con bastante dinero y se lo dio a su familia, ahora ellos no tienen que decir que él esta vivo, es la condena que tiene que pagar.

Uno queda asombrado por la entrega de una persona por su familia, que tipo de abnegación tiene que sacrifica su persona por el bienestar de su señora e hijos, luego la misma gorda dice que el se echa al abandono porque quiere, ya no se preocupa de nada, se emborracha y duerme en la calle, junta las palmas de los plátanos y hace su cama tranquilamente.

Pantera pasa las noches junto a la puerta del edificio azul de 5 pisos donde los inquilinos no tienen arrendatario por la locura del dueño al perder a su único hijo en un confuso tiroteo. Cuentan que su primogénito causó gran revuelo en su casa por su compromiso con una niña de 17 abriles, rubia ella con delicadas facciones y aguda voz. El padre, gran abogado de la capital, estuvo de acuerdo con la relación pues tenía preparado su hijo, el próximo Fiscal de la Nación, una gran vida por delante y se mantenía solo sin necesidad de apoyo cualquiera.

No comments: